Quería festejar sus primeras dos décadas de edad pero creía que era muy tarde para organizar un evento en un salón grande. No contaba con el hecho de que sólo su presencia convoca a miles de personas adonde sea que ella esté, y que su nombre le iba a abrir las puertas de cualquier salón porteño con total presteza. Con su glamour característico, Lali Espósito llegó radiante a La France, un conocido boliche del centro de Buenos Aires para inaugurar su fiesta el sábado a la noche.
Había cumplido 20 años el 10 de este mes y ya había tenido varias cenas a lo largo de la semana con sus distintos grupos de amigos y de trabajo para celebrarlos. Sus fanáticos la halagaron de todas las formas posibles: un aluvión de cajas de chocolate, fotos, CDs y DVDs de Madonna, Lady Gaga y cuanta estrella se pueda pensar, ramos de flores, cartas y otros regalos provenientes de España, México, Israel y el interior del país, inundaron las oficinas de su jefe de prensa. Fanática confesa del chocolate y conociendo a sus fans al dedillo, advirtió que este año no quería que la llenaran de la deliciosa golosina porque tenía que cuidar su figura, y sugirió, en chiste, que en vez de eso le regalaran frutas. El mensaje fue tomado literalmente por sus seguidores que de inmediato se pusieron en campaña e hicieran aparecer en su camarín una canasta enorme con todas las frutas que uno pueda imaginar.
::Angelitos De Lali::

No hay comentarios:
Publicar un comentario